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Isla de Capri

La isla de Capri

Capri en un día

 A menos de una hora en barco de Nápoles y Sorrento, una isla sorprende a sus visitantes por las bellezas que esconde. Está ahí, tan cerca de las grandes ciudades que es difícil entender cómo puede respirarse tanta paz. El agua, cristalina, tiene un color azul que parece robado del cielo. Las casitas, coloridas, parecen talladas en la montaña. Es la isla de Capri, uno de los tesoros del sur de Italia, lugar de descanso y disfrute desde tiempos romanos que guarda un encanto único que vale mucho la pena conocer.

Aunque la belleza de Capri invita al visitante a permanecer en la isla el resto de su vida, para los que no tienen la fortuna de vivir allí vasta con un día completo para conocer los enormes atractivos que guarda. Es una escapada que no hay que dudar en hacer si se está recorriendo el sur de Italia y en este artículo resumiremos los mejores lugares para conocer.

¿Cómo llegar a Capri?

Llegar a la isla de Capri desde Nápoles o Sorrento es muy sencillo y toda una experiencia en sí misma. La manera más común de realizar este viaje de menos de una hora es utilizando el servicio de ferry que conecta ambas ciudades con la isla y cuya frecuencia es constante durante todo el día.

 

 

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Saliendo desde Nápoles o desde Sorrento los billetes, que varían su precio dependiendo el tipo de ferry, pueden adquirirse en el puerto de embarque aunque siempre es recomendable ir con tiempo por si los barcos se llenan. También existe la opción de comprarlos online y es posible viajar con el automóvil.

Perderse en la histórica Piazzeta

Un vez que nuestro ferry haya llegado a la Marina Grande de Capri es momento de comenzar el recorrido por la isla. De distancias cortas entre los puntos más turísticos, Capri resulta un lugar ideal para recorrer a pie. Desde la Marina Grande, también es posible tomarse el funicular que en menos de 10 minutos llega al centro de la isla.

Las callejuelas del centro histórico invitan al visitante a perderse entre sus bares, tiendas típicas de lemoncello, iglesias y edificios históricos. Y caminar sin rumbo fijo parece ser una de las mejores maneras de conocer Capri. Partiendo desde la Piazza Umberto I, o La Piazzeta como todo el mundo la conoce, en el centro de la isla, se puede visitar la iglesia barroca de San Stefano, edificio que data del siglo XVII y que fue construido sobre las ruinas de una catedral anterior. Muy cerca de allí también se puede ver la torre del reloj en cuyas inmediaciones se encuentran calles peatonales, cafés, bares y tiendas exclusivas.

La antigua Villa Jovis, ubicada también en la zona, es un villa romana muy bien conservada y que data de los años del imperio. Es muy recomendable un paseo por sus calles principales: Via Vittorio Emanuelle, Via Croce y Camelle.

La imperdible Grotta Azzurra

Quizás una de las imágenes más representativas de Capri sea la de su Grotta Azzurra (o cueva azul). Se trata de una cueva marina de 25 metros de ancho y una profundidad de 60 metros que destaca por el azul intenso del agua que combinado con la luz interior de la cueva parece un lugar mágico. Para ingresar a la cueva hay que alquilar unos pequeños barquitos con capacidad para cuatro personas que ingresan por unos minutos. La entrada es de apenas un metro por lo que es necesario agacharse para no golpearse contra la roca.

Es importante tener en cuenta que como se trata de un sitio muy concurrido es muy normal tener que esperar para poder ingresar por lo que es bueno tomar las precauciones del caso (sombreros o protector para los días soleados). También es muy importante verificar con tiempo si la cueva estará o no abierta al público ya que las condiciones del mar suelen impedir el ingreso de los barcos.

Capri desde las alturas

Otro de los grandes atractivos de Capri son sus vistas panorámicas. Los amantes de la fotografía estarán de parabienes con todos los puestos con los que cuenta la isla para captar verdaderas postales. Una de las mejores vistas puede obtenerse sin dudas desde la cima del Monte Solaro de unos 589 metros de altura.

La subida puede hacerse en telesilla en un recorrido de unos 600 metros que toma alrededor de 12 minutos. También es posible subir a pie siguiendo la antigua calle romana conocida como Migliera. El recorrido comienza en Capodimonte, Anacapri, pasando por un mirador fantástico y finalizando en Punta Carena y el Faro, puntos icónicos de la isla.

Desde la cima del Monte Solaro se podrán observar las famosas Faraglioni de Capri, un conjunto de tres enormes rocas sobre el agua cercana a la costa. Se trata ni más ni menos que del producto de siglos de erosión sobre la costa misma y que han dado como resultado estas rocas con formas curiosas.

Las Faraglioni son el hábitat de los famosos pájaros de plumaje azul que pueden avistarse con frecuencia. Las rocas miden unos 100 metros de alto y la que se ubica en medio posee una cavidad particular en forma de túnel natural que se ha ganado fama mundial ya desde tiempos antiguos.

Algunos datos y sugerencias para el turista
  • La isla de Capri posee un clima único y particular. Las lluvias son extremadamente escasas por lo que realmente es posible visitar la ciudad en cualquier momento del año. Para los amantes de la playa es importante mencionar que, si bien Capri no destaca por ellas, sí posee algunas como la Marina Piccola, la Torre Sarracena, la Fontelina y Da Luigi ai Faraglioni.
  • La temporada ideal para nadar es sus aguas es entre abril y septiembre. Dado que la costa de la isla es muy rocosa, no hay hoteles pegados al mar. Todos los lugares de alojamientos se encuentran en la parte posterior de la isla.
  • También es cerca de La Piazzeta donde se ubican la mayoría de sitios de esparcimiento, restaurantes, discotecas y bares. Es importante tener en cuenta que esta zona es un poco más costosa que el resto de la isla.